Qué mordedor elegir y cómo dárselo

Guía de uso

Qué mordedor elegir y cómo dárselo

La dureza y el tamaño son lo que decide si un mordedor le viene bien o no. Esta guía sirve para toda la gama: asta de ciervo, queso del Himalaya, palo de olivo, palo de café y demás mordedores naturales.

Mordedores naturales para perros de Maikai Pets

Tres decisiones antes de dárselo

1La durezaQue sea adecuada a su forma de masticar.
2El tamañoQue no le quepa entero en la boca.
3La retiradaSupervisar y retirar a tiempo.

1Elegir la dureza adecuada

No todos los mordedores tienen la misma resistencia, y eso es justamente lo que los hace adecuados para unos perros y no para otros.

Asta de ciervo La más resistente Muy duradera. Pensada para masticadores potentes y constantes. Si tu perro es cachorro, senior o tiene los dientes delicados, no es la primera opción.
Queso del Himalaya Dureza intermedia Se ablanda poco a poco con la saliva, lo que lo hace algo más amable con el diente. Sin lactosa.
Palo de olivo Madera natural Está pensado para desgastarse en fibras, pero debe revisarse durante el uso y retirarse si aparecen fragmentos o bordes que puedan resultar problemáticos.
Palo de café Madera natural También bañado en aceite de oliva virgen extra. Al ser un producto natural, cada pieza varía en color, peso, forma y grosor.

Si ves que intenta partirlo con las muelas en lugar de roerlo, o la pieza resulta excesivamente resistente para su forma de masticar, cambia a una opción más adecuada.

2Elegir el tamaño

Mordedores naturales para perros en distintos formatos y tamaños

La pieza debe ser lo bastante grande como para que no le quepa entera en la boca, ni siquiera cuando lleve un tiempo desgastándola.

Evita lo que le quepa enteroEn general, evita piezas que puedan caber enteras en su boca y consulta la guía de talla específica de cada producto.
Mira su fuerza de mordidaNo solo su peso. Hay perros pequeños que muerden con mucha intensidad.

3Supervisar y retirar a tiempo

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Las dos reglas de siempre

Nunca solo, y nunca hasta el final

Un mordedor se da con el animal acompañado, nunca a un perro solo en casa, y siempre con agua a su alcance.

Retíralo antes de que se reduzca a un tamaño que pueda intentar tragar entero, y también si aparecen fragmentos o un desgaste excesivo. Esa retirada a tiempo es la parte más importante de usarlo bien.

Cómo introducir uno nuevo

La primera vez, paso a paso

  1. Empieza por sesiones cortasDiez o quince minutos bastan para ver cómo lo trabaja antes de dejarle más tiempo.
  2. Elige un sitio tranquiloSin otros animales cerca y sin gente pasándole por al lado.
  3. Obsérvalo mientras masticaFíjate en si roe la superficie o intenta partirlo con las muelas.
  4. Enséñale a intercambiarloCuando quieras terminar la sesión, cámbialo por algo de valor similar y evita quitárselo por la fuerza.

Cada mordedor se desgasta de forma distinta. Sigue las indicaciones específicas del producto y retíralo si aparecen fragmentos grandes o un desgaste que pueda suponer riesgo de ingestión.

En qué fijarse

Cómo lo muerde

Roer la superficie es lo esperable. Intentar partirlo de un mordisco no lo es.

El estado de la pieza

Revisa si han aparecido astillas, bordes afilados o fragmentos sueltos.

Sus encías y sus dientes

Cualquier sangrado, molestia al comer o diente dañado es motivo de consulta.

Su comportamiento con el mordedor

Si se tensa o muestra conductas de protección del recurso, no intentes quitárselo por la fuerza. Busca asesoramiento profesional si se repite.

Qué aporta masticar

Ocuparle un buen ratoLa masticación prolongada aporta estimulación y puede ayudar a canalizar parte de su actividad.
Una salida adecuada para la masticaciónTener un mordedor adecuado disponible orienta esa conducta hacia un objeto pensado para ello.
Acompañar el cuidado oralLa masticación puede formar parte de una rutina de cuidado bucal, siempre con supervisión y con la pieza adecuada.
Una actividad de concentraciónLa masticación puede resultar una actividad calmada y de concentración para muchos perros.

Cómo conservarlos

En un lugar fresco y seco, alejados de la humedad y de la luz solar directa. El queso del Himalaya conviene guardarlo en su bolsa hermética. Fuera del alcance de niños y animales, también para evitar que acceda por su cuenta. Sigue siempre las indicaciones de cada envase.

Errores que conviene evitar

Dejarlo solo con el mordedor

La supervisión forma parte del uso seguro de cualquier mordedor.

Apurar la pieza hasta el final

El último trozo es justo el que puede tragarse entero.

Elegir solo por precio o duración

Que dure mucho no siempre significa que sea adecuado para su dentadura.

Quitárselo de la boca

Intercambiarlo por otra cosa ayuda a evitar forcejeos y facilita una retirada más tranquila.

Dar un mordedor duro a un perro que no puede con él

Cachorros en pleno cambio de dentición, perros senior o animales con problemas dentales necesitan opciones más blandas. En caso de duda, consulta con tu veterinario antes de ofrecerle una pieza muy resistente.

Cuándo consultar al veterinario

Consulta si observas

  • Un diente roto, astillado o que se mueve
  • Sangrado de encías durante o después de morder
  • Molestias al comer o rechazo de la comida
  • Atragantamiento o arcadas
  • Vómitos o diarrea tras una sesión larga
  • Sospecha de que ha tragado un fragmento grande

Y también antes de empezar si

  • Es un cachorro en pleno cambio de dentición
  • Es un animal senior o tiene desgaste dental
  • Tiene una patología dental diagnosticada
  • Sigue una dieta veterinaria específica
  • Tiene digestiones sensibles

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo puede estar con un mordedor?

Conviene empezar por sesiones cortas e ir ampliándolas según cómo lo maneje. En todos los casos, con supervisión y retirando la pieza cuando corresponda.

¿Con qué frecuencia puedo dárselo?

No hay una pauta fija: depende de cuánto le guste morder y de cómo lo maneje. Los palos de olivo y de café encajan bien dentro de su rutina habitual, mientras que las astas de ciervo, al ser mucho más resistentes, se plantean como un mordedor más ocasional. Sigue siempre las indicaciones de cada producto.

¿Cuál elijo si es la primera vez?

Si no conoces todavía su forma de masticar, empieza por una opción menos resistente y observa cómo la utiliza antes de pasar a materiales más duros.

¿Puede romperse un diente?

Con cualquier material duro existe ese riesgo, sobre todo en perros que intentan partir la pieza en lugar de roerla. Elegir la dureza adecuada a su caso y supervisar las sesiones es lo que más ayuda a evitarlo.

¿Es normal que trague pequeños trozos?

Depende del material y del tipo de desgaste. Sigue siempre las indicaciones del mordedor concreto y evita que ingiera fragmentos grandes.

¿Cuándo debo retirar el mordedor?

Cuando se haya reducido hasta un tamaño que pueda intentar tragar entero, o si presenta desgaste excesivo, astillas o fragmentos sueltos. Retíralo antes de que llegue a ese punto.

¿Son adecuados para cachorros?

Depende del mordedor y de su etapa. Durante el cambio de dentición conviene evitar las piezas más duras y consultar con tu veterinario si tienes dudas sobre alguna en concreto.

¿Te queda alguna duda?

Estamos aquí para ayudarte a elegir el mordedor adecuado para tu perro o para resolver cualquier duda sobre su uso.

Preguntarnos una duda

Masticar también forma parte de su bienestar diario

Una opción adecuada cuando toque masticar

Ofrecerle opciones adecuadas puede ayudar a redirigir la masticación hacia objetos pensados para ello.

Variedad de texturas

Alternar formatos puede aportar variedad, siempre eligiendo una dureza y tamaño adecuados.

Revisiones dentales

Las revisiones periódicas ayudan a detectar desgaste, molestias o problemas dentales que pueden pasar desapercibidos.

Actividad y estimulación

Masticar ayuda, pero no sustituye el ejercicio ni el juego compartido.

Conocer los mordedores naturales

Bienestar que se nota.

Elegir bien importa. Saber cómo utilizarlo, también.